
Debido a que las estimaciones de economía de combustible de la "EPA" provienen de entornos de laboratorio ideales, sólo son estimaciones que no reflejarán la conducción en condiciones reales. Existen muchos factores que provocarán que su millaje real varíe de las estimaciones de la "EPA". Los siguientes son algunos ejemplos:
- Acelerar rápidamente y frenar en exceso reducirán las MPG en hasta un 33% en conducción en carretera y en hasta un 5% en ciudad.
- Conducción a velocidades de carretera superiores a 60 mph.
- Conducción en terrenos con pendientes o montañosos y caminos sin pavimentar.
- Hacer muchos viajes cortos que requieren que el motor de gasolina funcione más que el motor eléctrico para calentar el sistema de emisiones.
- Llevar peso adicional o un remolque. (La prueba de la EPA sólo supone 300 lb de pasajeros y carga.)
- Uso de parrillas portacargas. (Los vehículos se prueban sin parrillas portacargas, las cuales pueden aumentar la resistencia al viento.)
- Vehículo con poco mantenimiento. (Los vehículos que se prueban están en excelentes condiciones.)
- Conducir un vehículo nuevo. (Puede que no se alcance la economía de combustible óptima hasta que el motor esté rodado, lo cual puede tomar hasta 5,000 millas.)
A partir de los modelos del año 2008, las estimaciones de millaje de la EPA utilizarán métodos de cálculo distintos que considerarán algunos de estos factores, los cuales deben brindar cifras más realistas.