
La unidad de control electrónico ("ECU") es, en esencia, el "cerebro" del sistema híbrido y controla el flujo de energía entre el generador, la batería y el motor. Mediante el monitoreo constante de distintas condiciones de conducción, la "ECU" permite que la transmisión obtenga un consumo de energía y de combustible óptimos del tren motor.